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Última actualización: 09/06/2026
Desde el próximo miércoles comenzamos en nuestro templo parroquial de La Asunción el Triduo del Sagrado Corazón de Jesús, con ocasión de su fiesta el próximo viernes, 12 de junio.
Comenzaremos a las 19:30 horas, con la oración del Santo Rosario y a las 20:00 horas, celebraremos la Santa Misa.
El día de la Festividad del Sagrado Corazón de Jesús, el viernes 12 de junio, presidirá la celebración de la Santa Misa don Diego Plana Campos. Es el sacerdote más joven de la diócesis de Ciudad Real y él nos ayudará a meditar el significado de esta advocación tan querida en Puertollano.
además, al finalizar la Eucaristía y venerar la imagen del Sagrado Corazón de Jesús, recibiremos el Detente tradicional de esta jornada.
¡Os animamos a hacer que el latido del corazón de Nuestro Señor siga dando vida en Puertollano!
Es una fiesta primordial de la Iglesia católica: la Solemnidad del Corpus Christi. Y un año más, la población de Puertollano se ha volcado con esta celebración y ha querido acompañar la Custodia, con el Cuerpo de Cristo, en su recorrido por las calles de nuestra ciudad.
Así, tras una Eucaristía ampliamente participativa en nuestro templo de La Asunción, la Custodia con el Cuerpo de Jesús Sacramentado recorrió las calles del municipio, en lo que resultó ser una multitudinaria procesión.
Siete altares, preparados por las Cofradías de Pasión y Gloria, aguardaban a su paso al Señor, en este domingo del Corpus Christi: un día que ha sido una oportunidad para vivir la fe, intensa y compartida; ha sido un momento para expresar nuestra confianza en un Dios siempre presente, en nuestras calles, en nuestras vidas, en nuestros corazones. Esta festividad del Corpus, nos ha brindado la ocasión de "Alzar la mirada a Dios", tal y como nos ha pedido el Papa León XIV en su visita a nuestro país: alzar la mirada a Jesús, situarnos cara a cara frente a Él, y ser misioneros de su Evangelio con las coherencia diaria de nuestras vidas.
Así pues, los fieles de puertollano hemos querido, ante el Corpus Christi, alzar nuestra mirada a Cristo, pero con los pies en la tierra, teniendo muy presentes, cada día, a los que más nos necesitan; y acudiendo siempre al amparo y protección perpetua de la Virgen María, cuyo vientre fue la primera Custodia de Jesucristo nuestro Señor.
Ilusión, entusiasmo, inquietud, esperanza... Éstas eran algunas de las emociones que embriagaban a "nuestros jóvenes y adolescentes", y a las decenas de personas que estaban a punto de vivir una experiencia inolvidable, en su fe y en sus vidas: asistir, en Madrid, a la Vigilia de Oración que el Papa León XIV iba a compartir con los jóvenes de toda España.
En un viaje organizado por la Delegación de Juventud de la Diócesis de Ciudad Real, nuestro autobús partía bien temprano desde Puertollano: sonrisas ilusionantes las de aquellos que comenzaban la mañana encontrándose en el Cerro de los Ángeles con las más de 1.200 personas de toda la provincia eclesiástica de Toledo, representada por todas las provincias de Castilla La Mancha. Tras la celebración de una Eucaristía multitudinaria, todos unidos emprenden el viaje a Madrid.
Una vez allí, larga espera, calurosa, intensa; pero después de varias horas, el primer estallido de alegría llegó con el paso del Papa justo por delante de donde se encontraban los peregrinos de La Asunción.Júbilo en los más pequeños; los mayores, emoción contenida. Y tras este momento de entusiasmo, el griterío daba paso al silencio, y la Oración.
¡No fue un momento más; fue el Corazón de la Vigilia! Más de medio millón de personas, jóvenes y adultos, se arrodillaban ante el Señor, y "alzaban la mirada a Cristo". El Papa León puso a los miles de congregados ante lo esencial: mirar cara a cara a Jesús Sacramentado. Intensos minutos de silencio, en Adoración Eucarística, y por momentos, en pleno centro de Madrid, no se escuchaba nada: sólo el respirar profundo de la fe de todos esos jóvenes que habían acudido a encontrarse con Dios; y el mensaje personal que Dios, en ese momento, quería transmitir a cada uno de ellos.
Una vivencia embriagadoramente emocionante, ante un Papa visiblemente emocionado, que en su mensaje a la Juventud llamó a los jóvenes a "ser misioneros del Evangelio, ante las pobrezas materiales y espirituales de nuestra sociedad". A ellos, a nuestros jóvenes, León XIV les exhortó: "No tengáis miedo"; "no tengáis miedo a escuchar a Dios; a dejarle entrar en vuestras vidas y en vuestro corazón; no tengáis miedo a la vocación sacerdotal, a la vida consagrada, al matrimonio, a formar parte de vuestra comunidad parroquial..."
Y así, con el regusto de una experiencia inolvidable, es como regresaron este grupo de peregrinos a Puertollano, en un autobús en el que en el silencio de la madrugada, nuestros jóvenes parece que aún escuchaban el eco del mensaje del Papa: "no temáis a expresar lo que sentís en el corazón y dad testimonio de vuestra fe con el ejemplo de vuestras vidas".
Ya en casa, el sentimiento: ¡¡ Gratitud !!